Muerto por palabras...


Me matas con palabras que no dices, con tu respirar en mis brazos.
Besos fríos envueltos de mentiras y arrepentimiento efímero.
Careces de calor en tu corazón cuando dices que me amas.

Me matas cuando dices lo siento, cuando dices perdóname.
Aprovechas la oportunidad cuando soy vulnerable.
Sueños e ilusiones frustradas por acciones imperdonables.

Desiste un momento de lado tus intereses y habla con verdad;
verdad que dará luz y paz a las tinieblas que asientan en mis sueños.
Tienes el poder en tus manos y me atas con manipulaciones;
manipulaciones que me detienen cuando veo una puerta abierta.

Renuncia ya tu egolatría y altivez con la que humillas mi ser,
quiero ser libre, solitario y pensador.
Como cuando no existías en mí.

Maldita sea...

Malditas sean mis estúpidas elecciones y el criterio para perdonar.

Maldita sea la desconfianza y los celos que te atan al descontento.

Malditos los minutos que he desperdiciado de mi vida.

Maldito yo y maldita tu por no tener el coraje de terminar con esto.

Malditas sean las mentiras que crean una perecedera sonrisa.

Maldita sea esa lágrima que esta de más.

Malditos nuestros pensamientos que crean fantasías lejanas.

Maltita tu y maldito yo por creer en el destino.